
Ph Dickman
PH Dickman es un proyecto con un encanto único, que representa y explora la idea simple y constante de desarrollar una inventiva que tanto nos caracteriza, donde se destaca ese plus que existe en pensar algo verdaderamente: el famoso “jugar en una baldosa”.
La búsqueda de este proyecto se centra principalmente en hacer mucho con poco:
¿cómo podíamos cumplir las necesidades básicas y no tan básicas de una familia de tres integrantes?
En un lote de 7 metros por 7 metros, después de un extenso proceso de pensamiento e idas y vueltas, logramos disponer de dos habitaciones, un estudio, un espacio central multiusos y una cocina vinculada a un living - comedor, los cuales contaban con su toilette y abrían hacia una nueva terraza con parrilla.
Todo esto se ve acompañado por un gesto arquitectónico en doble altura y respetando la preexistencia casi en su totalidad. La clave del proyecto – de todas maneras - no está tanto en el qué, sino en el cómo.
Todos estos espacios tienen una organización pensada y adaptada en torno a lo existente, pero se hacen posibles mediante una única operación formal: la cáscara. La sencillez de colocar una cubierta, un techo sobre el patio abierto de la casa, nos permitió encapsularla y así ganar los metros cuadrados que tanto necesitábamos, sin alterar su lógica original.
Y es ahí donde cobra identidad el proyecto: en su sencillez, en su prolijidad y en su orden, dado con tan solo una maniobra que surgió casi de forma intuitiva, al trazar dos líneas paralelas sobre lo existente en uno de tantos croquis.




























